lunes, 27 de octubre de 2008

El fuego de Su Presencia I

Hay muchos pasajes donde vemos que el fuego es una manera de representar al Espíritu Santo. Pero hoy vamos a ver dos, la primera es la zarza ardiendo que no se quemaba que vio Moisés.

“Y se le apareció el Ángel del Señor en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza no se consumía” Éxodo 3:2

Moisés estuvo en contacto con una manifestación visible de Dios. Lo que estaba viendo no era lógico, una zarza en medio de un fuego que no la consumía. Por otro lado vemos en el nuevo testamento otro fuego:

“Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentado; y se les aparecieron lenguas repartidas como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos” Hechos 2:2-3

Dice que lenguas como de fuego. Estaban sobre ellos pero no los quemaba. La gente podía ver esa flama pero no se podía explicar razonablemente lo que sucedía. La gente que acudió a ver lo que pasaba no podía entender lo que estaba sucediendo en ese lugar.

En ambos casos que se presentó el fuego había una misión por hacer; liberar a los cautivos. Liberar a la gente de Dios que estaba en esclavitud. Una razón de peso para ser llenos del Espíritu Santo es tener el fuego, el denuedo y la capacidad de liberar a la gente que todavía esta cautiva.

Jesús dijo: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos…” (Lucas 4:18). Ser lleno del Espíritu Santo te da la capacidad de cumplir con el llamado universal de liberar a todos aquellos que todavía se encuentran en esclavitud.

Muchas de las cosas del Espíritu Santo son inexplicables a la mente humana. Las vemos pero no son coherentes. Pero tienen un propósito. No son el “espectáculo de Dios” no es la parte “show” del evangelio, es el poder de Dios para que vayamos y compartamos las buenas noticias.

No es casualidad que Dios le pidiera a Moisés que se quitara sus sandalias (Éx.3:5) Pablo dice claramente que el calzado es el apresto del evangelio. En ese tiempo todavía no había evangelio que anunciar, sin embargo a nosotros si nos pide que nos calcemos los pies con el evangelio, (Ef. 6:15).

En nuestros días todavía hay gente cautiva que Dios quiere liberar y Él sigue derramando su Santo Espíritu, no dudes en dejarte llenar por Su Presencia.

Armando Carrasco Z.

lunes, 20 de octubre de 2008

Su Presencia hermosea el templo

Los hijos sabemos que somos el templo. Un tempo viviente para un Dios viviente, seres vivos para un Dios vivo. Esa es nuestra principal función, ser templo del Dios vivo. Algo incomprensible para la razón humana, no se puede comprender con la mente cómo es posible que el Creador del universo viva en el hombre-templo.

Cómo es posible que ni siquiera el universo infinito pueda contener a Dios y que nosotros como templo podamos decir que Dios vive dentro de nosotros. Simplemente no lo podemos racionalizar, sólo sabemos que así es.

Muchas personas incrédulas, pero con un hambre genuina de entenderlo o de querer creerlo preguntan cómo sabemos que así es. Y hay dos respuestas, la primera y digamos la más básica es que lo sabemos por fe. Porque creemos lo que la Biblia dice al respecto y decidimos creer esa verdad. Una vez que hemos declarado y creído que Jesús es el Señor, entonces Él mora en el creyente, y dice la Biblia que en Cristo habita “toda la plenitud de la Deidad” en otras palabras no es un “pedacito de Dios”, sino todo Él. (Colosenses 2:9-10).

Pero la otra parte es porque podemos ver que nuestro templo es llenado con Su Presencia. No podemos decir qué es pero nosotros y la gente se da cuenta.

Vamos por partes, dice la Biblia en el salmo 93:5 (Versión de lenguaje sencillo): “Tu presencia da a tu templo una belleza sin igual”. Algo pasa en nosotros, su templo, cuando somos llenos de Su Presencia. Cuando Él rebasa nuestra fe y nos satura con Su Espíritu Santo que trasciende y nos embellece.

Recuerdo una ocasión que un amigo oró por mi esposa. Cuando terminaron de orar, ella tenía algo en su rostro, yo no sabía cómo definirlo pero era evidente que su rostro reflejaba algo mas que paz. No se ni cómo describirlo pero tenía algo notorio y evidente. Al otro día nos encontramos a unos amigos y al saludarnos nos dijeron que algo le notaban a mi esposa…pero no sabían qué le veían, le preguntaron si había cambiado de lentes, que si se había pintado el pelo, pero no pudieron definir qué le veían diferente, sin embargo era evidente que algo tenía.

Y no era otra cosa que la llenura de la Presencia de Dios en su vida, la había hermoseado. Me imagino que ese algo no definible pero evidente es lo que los grandes pintores quisieron reflejar en los cuadros de los santos al ponerles la aureola.

La gente veía que brillaban, que algo bonito tenían en sus caras, era precisamente la llenura de la presencia divina.

Si eres un templo no lo dejes vacío, deja que te inunde en este momento Su Presencia.

Armando Carrasco Z.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Dunamis

“Pero recibiréis poder cuando hay venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.” Hechos 1:8

Un concepto básico pero muy poderoso: cada vez que Dios hace una obra de alcance otorga poder a aquellos que van a ejecutar el plan. Cada vez que Dios levanta una obra otorga Su Poder al equipo de trabajo. Sin su poder hacer la obra es imposible.

Dios primero nos revela el plan, nos da las instrucciones, y nos enseña el mapa. Cabe mencionar que a veces (muchas veces no entendemos del todo los planes de Dios) pero después de que Dios nos platica qué planes tiene y que nos pide participar, entonces da el segundo paso: Manda sobre nosotros al Espíritu Santo. Y en ese momento las cosas cambian.

Ahora no solo conocemos parte de los planes de Dios sino que tenemos la capacidad de ser sus colaboradores. Y que el poder de Dios nos va acompañando donde quiera que vamos.

La raíz etimológica de “poder” en este pasaje es “dunamis”, que quiere decir literalmente “dinamita” y eso nos da una buena perspectiva del poder que Dios quiere darnos para hacer su obra. Es un poder explosivo.

Y con ello podemos analizar lo siguiente: El poder de Dios es ruidoso. Un estallido de dinamita genera estruendo. En lo material y en lo espiritual. Cuando Jesús empezó su ministerio y fue lleno del Espíritu Santo fue tanto el “ruido” que levantó que pronto se hizo famoso y pudo ministrar a las masas.

Cuando Dios manda sobre ti a su Santo Espíritu va a generar ruido estruendoso, podría decirte con toda seguridad, que es imposible que Dios te mande una dinamita silenciosa. Es tan grande el poder de Dios que todos lo notan.

Es un poder que llama la atención de la gente, de los creyentes y de los no creyentes. Una vez que tiene su atención se desata el otro tipo de poder; más poderoso aún pero este sí es silencioso es secreto es en el corazón de los hombres; el nuevo nacimiento.

Dios no nos da su poder para exhibición ni nos da su poder para ser famosos solo por ser famosos, nos da poder para hacer su obra, nos da su poder para preparar los corazones al nuevo nacimiento. La cosa mas maravillosa que puede experimentar un hombre.

Dios quiere mandar su Santo Espíritu Sobre ti, los planes que te ha platicado hacer los va a realizar a través de ti y lo que sigue es llenarte de Él, vaciar sobre ti su dunamis espiritual.

Armando Carrasco Z.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Puedes decir: "Yo lo conozco"

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro consolador, para que esté con vosotros para siempre: El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce, pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos”
Juan 14:1618

Ahora veremos otro aspecto de este pasaje. Vamos a detenernos donde dice: pero vosotros le conocéis. Esto es algo que deja perplejos a muchos. Muchos cristianos pesimistas con pocas ganas de relacionarse con Dios buscan argumentos para evitar que leamos este pasaje tal cual. Pero no se puede negar en ninguna de sus partes.

Dice muy claramente que le conocemos. Nosotros tenemos la capacidad de conocer a Dios, de percibirlo a través de nuestro espíritu. Si tienes una percepción diferente a esta, es muy probable que no puedas relacionarte con Dios de persona a persona. Tal veas a Dios de lejitos o mucho muy lejos, como a alguien al que no se puede acceder.

Hay una corriente que mentaliza a sus seguidores a pensar que con sólo creer basta, que con sólo tener fe es suficiente como para no andar buscando a Dios por todas partes. En otras palabras que la fe es el punto final de todo. Su argumento preferido es “Nadie ha visto a Dios y nadie lo verá”. Y no es así, la fe sólo es el medio para conocer a Dios, es el conducto que tenemos para relacionarnos con Él de una manera real.

Dios es una persona y como estudiamos, está muy cerca de nosotros. Debemos aprender a relacionarnos con Él como persona. Mucha gente tiene problemas para identificar al Espíritu Santo, lo ven como una fuerza extraña, o como una palomita, pero les cuesta trabajo verlo como persona.

Nuestro Amado no es un Dios prefabricado de materiales inanimados, nuestro Dios está vivo y si estamos hechos a su imagen y semejanza podemos concluir que nuestro Dios tiene sentimientos, oídos, boca, ojos, y todo lo necesario para ser una persona. y podemos mantener una comunicación con Él. El problema es que no lo identificamos así, y por eso nos cuesta trabajo relacionarnos con Él de una manera fluida haciendo diálogos con Dios.

Dios es accesible a nosotros para que lo conozcamos, el mundo normal no puede conocerlo y mucho menos percibirlo como una persona. Pero nosotros no sólo fuimos creados para ser templos de Dios, sino para mantener una relación íntima con Dios. Esto vuelve locos a los filósofos. No pueden entender cómo puede ser posible que Dios quiera platicar con si creación.

Aún con toda la grandeza de Dios, Él desea que nosotros estemos con Él siempre. El motivo de la cruz era poder generar un puente de acceso con el hombre para encontrarse con él, y llevar una relación personal aquí en la Tierra, el cielo sólo es continuación de nuestra relación aquí. La eternidad la empezamos a vivir desde el primer día que nacimos de nuevo.

No te esperes a llegar al cielo para conocerlo. Lo puedes hacer ahora.

Armando Carrasco Z.

martes, 30 de octubre de 2007

No somos huérfanos.

Una de las promesas que nos hizo Jesucristo más impactantes y más profundas fue cuando nos prometió su Espíritu Santo.

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro consolador, para que esté con vosotros para siempre: El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce, pero vosotros le conoceís, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos”

Juan 14:1618

Hay mucho que estudiar con este pasaje, pero vamos a empezar enfocándonos con la parte final de éste; Cristo nos promete que “…no nos dejaría huérfanos.”

Y vamos a estudiar punto por punto todo lo que significa lo que nos dijo.

1. Se nos ha hecho en la mente una idea de que Dios se hizo hombre y caminó entre nosotros por un periodo de 33 años, y después de esto se fue a los cielos. Hasta allí vamos bien. Pero se nos queda en la mente que Dios está en el cielo. Y ese ha sido un grave error de percepeción. El cual nos afecta en nuestra relación con nuestro Dios. Dios está aquí entre nosotros. Mas cerca de lo que te imaginas. Cuando Él nos dijo que no nos dejaría huérfanos, cunplió su promesa. Él está aquí en medio de nosotros.

Por lo que debemos aprender a relacionarnos con Él bajo esa perspectiva. Muchos critsianos oramos pensando en que nuestras oraciones “suben” al cielo, a una altura desconocida e inimaginable del universo. Y perdemos de vista que Él está aquí en la Tierra.

Cierto. El Padre y El Hijo están en su trono. Pero el Espíritu Santo está en la Tierra. Se pasea entre nosotros y se relaciona con los cristianos. Sólo que muchos no alcanzan a percibir qué tan cerca está de nosotros. Te asustarías se te dieras cuenta de lo mucho que está cerca de tí. Y de las muchas veces que te ha hablado.

Algunos me dicen: “Oye pero ¿cómo? qué…¿no está dentro de mi? ¿acaso no mora el Espíritu de Dios en mí desde que soy cristiano? Y la respuesta es obvia; ¡claro que sí! Y dice la Biblia que toda la plenitud de la deidad. En otras palabras, no es una partecita de Dios es Dios completo viviendo en nosotros. Eso está claro.

Lo que debemos entender es que hay momentos determinados en lugares determinados donde Dios se manifiesta de una manera específica. Y con momentos y lugares no me refiero a un “lugar especial” o una “alabanza especial” me refiero a espacios de tiempo y lugar que Dios elije para manifestarse como persona. como algo externo a nosotros.

Curiosamente la palabra que se usa en el Nuevo Testamento para referirse a “Buscar a Dios” es ekzeteo que significa “buscar fuera”. Cuando vi el significado me llamó la atención porque hay muchos que eseñan que tu búsqueda de Dios debe ser interna. Y la verdad tienen razón. La mayoría de las veces debemos buscar dentro del templo que somos al Dios que vive en nosotros, pero, y lo repito: pero hay una búsqueda especial de Dios, la que te lleva a encontrarte con Dios de una manera externa a ti.

Para entender esto debemos analizar lo siguiente; una cosa es la presencia universal de Dios llamada omnipresencia. Pero hay otra forma de Dios para presentarse, es con su presencia manifiesta.

Dicha presencia manifiesta la vemos por toda la Biblia. En el Antiguo Testamento, vemos que Dios se manifestó de manera muy difierente cada vez que lo hizo. En una ocasión como zarza ardiendo, en otra como una columna de fuego y otra de nube, en otra ocasión como un susurro sutil, y así podemos ver que Dios se manifiesta de manera única en determinados momentos. Más allá de su omnipresencia.

Y eso no ha cambiado, el nuevo pacto no cambió Su forma de ser y Su forma de presentarse, no podemos limitar a Dios a sólo “caminar por fe”. Nos perderíamos muchas oportunidades de conocerlo en algunas de sus manifestaciones externas a nosotros mismos.

Dios es una persona y camina entre nosotros. Tus oraciones no tienen que hacer un trámite burocrático para que lleguen al cielo, Él está en tí y está a tu lado.

2. En una definición textual de huérfanos se dice que aquellos que han perdido a los padres, pero en una interpretación popular se dice de aquellos que quedan abandonados. El concepto de abandono es relacionado con la horfandad.

Y es allí donde también Jesucritso nos estaba hablando. No vamos a ser abandonados. Dios siempre estará con nosotros, dentro de nosotros y a lado de nosotros.

Creo que hemos reducido el concepto de la fe a un trámte sólo para estar seguros de que Dios existe. Creer sólo para asegurarnos que Dios existe. Y yo creo que la fe nos sirve para dar un paso más: Hablar con Él como persona que está a nuestro lado. Y que va siempre con nosotros. En el coche, en el mercado, en la escuela, en la casa, en la oficina.

Cuando tenemos un buen amigo y estamos con él se nos pasa el tiempo y muchas veces nos acompaña en nuestras labores del día y el tiepo se nos hace corto y agradable, Lo mismo y mejor es con Dios. El va a todos lados con nosotros, muchas veces callado esperando que inicies la conversación.

La fe nos debe llevar a la acción, no sólo a la seguridad de la existencia en un Dios supremo. Esa acción es tratarlo como una persona. Una persona que quiere estar contigo y que pagó un percio muy alto para poder tener una relación contigo. No fue gratis. Y todo porque él quiere establecer una relación íntima contigo.

En la versión de lenguajes sencillo de SBU Hebreos 11:6 dice asi:

“…Para ser amigos de Dios hay que creer que él existe, y que sabe premiar a los que le buscan.”

Muchos quedan satisfechos con dejar de buscar a Dios porque “han crecido en la fe” y ahora su fe les da seguridad de que existe Dios y es bondadoso con ellos, pero lo que dice la Biblia es que la fe es apra que podamos ser amigos de Dios.

No podemos ser amigos de Dios “por fe”, no la fe es para acercarnos a ÉL sabiendo que quiere que seamos amigos de Él.

Y no se puede ser amigo de nadie si no se lleva una relación cercana. Para ser amigo de alguien se debe frecuentar, platicar, compartir tristezas y alegrías, ¡y es eso lo que Dios está buscando con sus hijos!

Cuántas veces hemos reducido nuestros tiempos de oración a simples lecturas de listas de peticiones diarias. La amistad con Dios es mucho pero mucho mas que hacerle peticiones. Es pasar tiempo con Él, conocerlo, buscarlo, en fin igual que una amistad aquí en la Tierra.

3. Al decirnos que no nos dejará huérfanos también nos da la seguridad que Él está las 24 horas con nosotros. Ese en sí ya es ganancia, en lo que debemos meditar ahora es en hacer una diferencia entre hacer una cita con Dios y pasar el día a su lado.

Hacer una cita con Él es apartar un tiempo específico para estar con ÉL. Para platicar para hacer preguntas o simplemente para contemplarse. Si eres casado estás comprometido piensa en las citas con tu novia. Donde se dan un espacio de tiempo y espacio para estar juntos. Más allá del trabajo o escuela, y sólo se dedican a estar juntos. Y al ahora de despedirse cuestá mucho, y se despiden y se despiden y no se van. Y muchas veces no hay palabras que decir simplemente disfrutan de la presencia de la persona amada.

Imagínate que tu novia o novio, te dijera; “ya no me vas a ver pero te dejo esta carta donde me puedes seguir amando sólo por fe”. Lo mandamos a volar ¿verdad? Igual pasa con Dios, Él es el primero que nos quiere cerca de Él y ha hecho mucho por que podamos ser sus amigos.

Debemos buscar citas con Él lo más posible, pasar el mayor tiempo que podamos con Él, buscar su amistad.

Y también debemos saber que podemos mantener una relación de todo el día porque sabemos que Él va siempre con nosotros. Para mi, creo que eso es “orar sin cesar”, el hecho de mantener una conciencia de Dios la mayor parte posible del día, y es casi inevitable no hablar con ÉL. Es como si tu hijo, tu esposa, tu amigo fuera a tu lado y lo ignoraras, cuando alguien nos acompaña, el vínculo es la plática, claro ya podremos discutir que a veces estamos callados pero disfrutamos que Él está alli.

4. Al decirnos que no nos dejará huérfanos también nos enseña que contamos con un vínculo vivo con nuestro Padre. Cuando un padre abandona a su familia, los hijos son puestos a un lado y aún cuando el papá está vivo, no conviven con él o conviven muy poco, justo lo necesario para sobrevivir. Eso es abandono. Pero cuando un padre muere, la única relación que queda son los recuerdos. Y de esa horfandad es de la que nos rescató nuestro amado Padre.

La Biblia no es un álbum de recuerdos. Es un libro que nos enseña que debemos perseguir una relación viva con el Dios Vivo.

Tenemos un vículo con un Dios vivo. Nuestro Padre no nos abandonó y nuestro Padre no ha muerto. El propósito desde un inicio para nosotros, fue restaurar nuestro vínculo familiar con Él. Y ya todo está hecho. Lo único que debemos hacer es empezar a relacionarnos con Él.

Aclaración; no me refiero a “orar y leer la biblia” lo incluye pero no me refiero a eso. Nos hemos hecho una idea mental de un Dios lejano. Como que mentalmente tenemos conceptualizado que Dios está en la “nueva Jerusalén” a millones de años luz de la tierra y de nosotros.

Esa idea mental hace que así nos relacionemos con Él. Pensando que la única manera de comuincarnos es através de faxes espirituales. “Esperando que un día de estos le lleguen y que tenga tiempo para leerlos” y por si fuera poco esos fascímiles son una larga lista de peticiones.

Esta misma percepción hace que nuestras oraciones sean monólogos aburridísimos. Donde no le damos a Dios la más mínima oportunidad de respondernos.

La relación a la que me refiero empieza por aprender a dialogar con Dios. Y continua con el deseo de conocerlo más y más cada día. Qué lo pone contento, qué lo entristece, qué lo hace enojar, pasar ratos a solas con Él donde no importa nada de lo que pasa a nuestro alrdedor, hacer preguntas…recibir respuestas. ¡Una relación! Es nuestro Papá.

No nos vaya a suceder que cuando lleguemos al cielo le digamos…¡hasta que te conozco! Él quiere que lo conozcamos aquí en la Tierra. Dice la Biblia que Dios es Dios de vivos.

El otro.

Ahora bien por otro lado vamos a estudiar lo que siginifica la palabra el otro en este mismo pasaje. Recordemos lo que dice:

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro consolador, para que esté con vosotros para siempre…”

La palabra original es allos que siginifica: “otro de la misma clase”. en otras palabras diferente a mí pero igual a mi. Por eso debemos estar bien seguro que Jesús nos hablaba del Espíritu Santo como una persona que estaría en su lugar cuando el fuera ascendido a los cielos. Cierto, Jesús se fue al cielo, pero el Espíritu Santo se quedó entre nosotros, y es una persona viva y real. Que busca que nos realcionemos con Él precisamente como una persona cercana. Y no como un Dios de otra galaxia.

Jesús estuvo físicamente en la Tierra, con el Espíritu Santo se trata de percepciones en nuestro espíritu reales, tal vez no podamos verlo con nuestros ojos físicos, pero sí podemos percibirlo, y debemos aprender a identificarlo cada día más. Porque es real que Él está entre nosotros, caminando en la Tierra.

Y por eso podemos decir “he visto a Dios”.

Armando Carrasco Z.

jueves, 11 de octubre de 2007

Poseído por el Espíritu Santo II

En todo el libro de Jueces vemos un patrón de la llenura del Espíritu Santo. Y menciono Jueces por lo que vimos anteriormente de Gedeón que fue poseído por el Espíritu del Señor.

Ese patrón es el siguiente; la gente clamaba a Dios por auxilio y Dios respondía preparando a alguien para solucionar el problema, esa “preparación” no era otra cosa que la llenura del Espíritu Santo. Era la saturación de la presencia de Dios en una persona.

Por lo que podemos concluir que muchas veces la llenura del Espíritu Santo empieza con un llamado de parte de Dios para realizar ciertas tareas. Dios te llama y Dios te llena, Dios te llama y Dios te capacita.

Lo que no se puede lograr en lo natural se puede lograr con la llenura del Espíritu Santo. Esta llenura no es un adorno. Es la capacidad de lograr cosas extraordinarias y espectaculares.

Dios todavía está interesado en mostrarse espectacularmente. El tiene la capacidad de hacer un milagro en tu vida. De abrir brecha donde no la hay, de crear un manantial en pleno desierto. De dar buenas noticias donde te han dado malas noticias, de cambiar diagnósticos. De cambiar vidas.

Ahora bien, también podemos encontrar en la Biblia otro patrón de la llenura del Espíritu. El cual empieza con oraciones apasionadas buscando Su presencia y su llenura.

Dice la Biblia en Lucas 11:13 “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”

Este versículo es muy claro se puede pedir que seamos llenos del Espíritu Santo y la respuesta de Dios es “si ya va en camino”. Nunca, nunca vamos a recibir un “escorpión” o una “mala dádiva”. La respuesta a las oraciones pidiendo el Espíritu Santo son contestadas con el Espíritu Santo.

Vemos en todo el libro de los hechos de la llenura del Espíritu del Señor cuando oraban, cuando buscaban apasionadamente esa plenitud.

Y no se acabó allí, hoy cuando clamamos el Espíritu Santo viene sobre nosotros y nos llena y nos satura con Su Presencia.

Es la realidad de Dios que se manifiesta en un momento y lugar determinado saturando nuestras vidas al máximo. Es la posesión del Espíritu Santo en nosotros y es actual.

A veces, Él sólo está esperando que se lo pidas.

Armando Carrasco Z.

lunes, 8 de octubre de 2007

Poseído por el Espíritu Santo.

Dice la biblia en Jueces 6:34

“Entonces Gedeón, poseído por el Espíritu del Señor, tocó la trompeta, y todos los del clan de Abiezer fueron convocados a seguirlo”.
NVI

Este pasaje lo había leído muchas veces pero nunca lo había hecho en la Nueva Versión Internacional, y me gustó mucho. Por que a veces leemos palabras más suaves para decir que una persona fue llena del Espíritu Santo. Pero decir que fue poseído por el Espíritu de Dios nos aclara perfectamente de los que se trata.

Hay ocasiones en las que las personas son poseídas por Dios para hacer cosas extraordinarias. En las que sólo así se pueden hacer. Esa es la llenura del Espíritu Santo.

Aclaremos algo, cuando una persona es poseída por el Espíritu Santo de ninguna manera es como una posesión demoniaca. Es total y absolutamente diferente. Por varias razones:

1. El Espíritu Santo siempre respeta y cuida tu persona. Aún puedo decir que tu voluntad. No te obliga a nada ni toma control de ti obligándote a hacer cosas involuntarias. Mientras que un espíritu inmundo sí lo hace, roba tu voluntad y personalidad. Obligándote a hacer cosas contra tu voluntad.

2. El Espíritu Santo tiene un propósito muy claro de lo que quiere hacer contigo y siempre son cosas buenas y de efectos eternos. El fruto de una llenura del Espíritu Santo siempre es bueno. No así el de un chamuco que se posesiona de una persona en la que el propósito es lastimar a la persona y a los que lo rodean, su fruto siempre va a ser la inmundicia.

3. El Espíritu Santo siempre te da libertad. En todos sentidos te hace libre. Una visitación del Espíritu Santo siempre te va a llevar a la libertad. Esa es una de las características del Él; Su libertad. Mientras que un espíritu maligno lo primero que hace es esclavizarte. Convertir tu vida en una prisión. Manejarte de tal manera que lo obedezcas en todo, llevándote a vivir una vida de esclavitud.

4. El Espíritu Santo siempre, siempre te va a dejar una sensación del gran amor de Dios. Te deja impregnado un aroma agradable y armonioso que refleja el amor de Dios. Dios es amor y cuando eres lleno del Espíritu Santo se manifiesta ese amor de una manera tangible. Al contrario con un espíritu inmundo, las emociones se tornan confusas y enfocadas al odio y al rencor, llevando a la persona a manifestar esos sentimientos para herir a quien lo escuche.

5. El Espíritu Santo siempre te va a llevar a adorar a Jesús. El punto más importante es que una llenura del Espíritu Santo te va a guiar a adorar a Jesús. Él es el principal impulsor de la adoración a Cristo. No así el enemigo que busca a todo lugar quitar la adoración al Rey o robar esa adoración para él mismo.

Hoy miles de años después de esta historia que leímos de Gedeón, poseído por el Espíritu Santo, Dios sigue buscando hombres y mujeres que quieran ser llenos de Su Santo Espíritu para hacer Sus obras.

Armando Carrasco Z.